jueves, 23 de julio de 2009

...

en el desierto

pierdo mi teclado en la fantasía

de una ciudd fantasma que nada me entrego

y enloquezco de amor.



en la ciudad del pecado me encuentro con jesús

que me ofrece el oro y el moro

para que no peque,

pero no vale la pena ser un santo

si voy a morir y el cielo es solamente otra sucursal de Falabella.



los granos e transforman en algoritmos depués de nuestra muerte peronal

y yo sigo aquí buscando una excusa para poder seguir tecleando las vidas de otra personas

y crear mundos diferentes.



y jesus a mi derecha me obliga a no pecar, por siempre

pero yo soy un simple bastardo sin gloria.

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